Ópera y Teatro musical

Los sobrinos del capitán Grant

Xavier de Paz
jueves, 29 de julio de 2004
--- ---
0,0009419

Manuel Fernández Caballero, compositor fundamental de la denominada zarzuela reformada o romántica y compañero, por ello, de Francisco A. Barbieri, Emilio Arrieta, Cristóbal Oudrid, Rafael Hernando y José Inzenga, compuso la música de Los sobrinos del Capitán Grant, que se estrenó en el teatro del Príncipe Alfonso de Madrid el 25-VIII-1877. La obra pertenece al género bufo español, iniciado por Francisco Arderius en 1866. Desde la fecha de su estreno se convirtió en uno de los grandes clásicos del repertorio zarzuelístico español, con miles de representaciones, pasando a ser una obra imprescindible para ver en familia en las Navidades.

El compositor

Manuel Fernández Caballero (Murcia, 14-III-1835; Madrid, 26-II-de 1906), fue el último de dieciocho hermanos. Se inició en la música con su cuñado Julián Gil, violinista, maestro de capilla de las Madres Agustinas y director de la orquesta del teatro y de la banda municipal de Murcia. Amplió sus estudios en su ciudad natal con José Calvo, aprendiendo a tocar por su cuenta el flautín, clarinete y otros instrumentos de viento. A los siete años ya tocaba en una orquesta y en la banda. En 1845 viajó con su madre a Madrid y continuó sus estudios musicales con otro cuñado, Rafael Palazón. Un año después volvió a Murcia y comenzó a componer obras religiosas, pasodobles y marchas, y a realizar arreglos de óperas para banda y orquesta. A los 15 años se trasladó a Madrid e ingresó en el Conservatorio, donde estudió acompañamiento con Antonio Aguado, piano con Pedro Pérez Albéniz y violín con José Vega. Estudió armonía con Indalecio Soriano Fuertes y a la muerte de éste, realizó los estudios de contrapunto, fuga y composición con Hilarión Eslava. En 1853 era primer violín del Teatro Real. Este mismo año, ganó unas oposiciones a maestro de capilla en Santiago de Cuba, pero no se le concedió la plaza por contar tan solo 18 años.

Comenzó entonces a trabajar como director de orquesta del teatro Variedades, para el que compuso oberturas, fantasías sobre motivos de óperas y numerosas piezas de baile. Consecutivamente dirigió las orquestas de los teatros Lope de Vega, Circo y Español. En 1854 estrenó su primera zarzuela Tres madres para una hija en el teatro Lope de Vega. Cuando Hilarión Eslava fue nombrado profesor de composición en el Real Conservatorio de Música y Declamación, ingresó en su clase y obtuvo el primer premio de composición en 1856.

Continuó estrenando con mayor o menor éxito numerosas zarzuelas, destacando las que compuso en colaboración con Cristóbal Oudrid: El caballo blanco (1861) y Juegos de azar (1862). En 1864, tras haber compuesto cerca de 30 zarzuelas y desengañado por una serie de dificultades profesionales, Fernández Caballero se marchó a Cuba. En la isla caribeña residió durante siete años y dirigió una compañía de zarzuela e impartió clases de canto, piano, armonía y composición. En 1871 regresó a Madrid e inició el considerado como su segundo período creativo, durante el cual escribió algunas de las obras más importantes de su carrera. Entre ellas, destacaron por su enorme éxito, La Marsellesa (1876) y Los Sobrinos del Capitán Grant (1877).

Continuaron años en los que la obra de Fernández Caballero se resintió quizás debido a su carácter prolífico y por su colaboración con otros compositores. Citemos, entre otros, títulos como El salto del pasiego (1878), La niña bonita (1881) y Las mil y una noches (1882). Durante estos años realizó numerosos viajes dirigiendo algunas de sus obras. Lisboa, Buenos Aires y Montevideo fueron algunos de sus destinos más destacados. En 1887 con el estreno de Château Margaux alcanzó una gran popularidad, en cierto modo debida al famoso “Vals de la borrachera”.

La última etapa en la producción de Fernández Caballero fue tal vez la más destacada y esto a pesar de que sus problemas visuales se acrecentaron. Padecía de cataratas y poco a poco fue perdiendo la vista, por lo que en sus últimos años tuvo que dictar sus obras a su hijo Mario. Un triunfo absoluto lo constituyó el estreno de El dúo de La Africana (1893), al que seguirían otras obras que también han quedado en el repertorio habitual: El cabo primero (1895), La viejecita (1897) y sobre todo Gigantes y cabezudos (1898).

En 1902 leyó su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, siendo el tema Los cantos populares españoles considerados como elemento indispensable para la formación de nuestra nacionalidad musical, lo que demuestra que su interés por la música popular española no quedaba restringido a la esfera de lo anecdótico o como mero elemento colorista. En 1903 Alfonso XIII le concedió la Gran Cruz de Alfonso XII y el 24 de diciembre de 1904 se le rindió un homenaje en el teatro de la Zarzuela con motivo de cumplirse cincuenta años del estreno de su primera zarzuela.

El libretista

Miguel Ramos Carrión, Zamora, 17-V-1848; Madrid, 8-VIII-1915. Escritor y dramaturgo. Se trasladó con su familia a Madrid y pronto comenzó a desarrollar sus aficiones literarias colaborando en periódicos de la época. Fundó el semanario satírico Las Disciplinas. Autor en solitario o en colaboración, sobre todo de Vital Aza, de más de un centenar de obras líricas, de entre las que señalamos por el gran éxito que tuvieron, La bruja, 1887, El chaleco blanco, 1890, El rey que rabió, 1891, y Agua, azucarillos y aguardiente, 1897. Sus libretos, con la música de Ruperto Chapí, Federico Chueca o Fernández Caballero entre otros, contaron casi siempre con el reconocimiento del público y crítica.

Los sobrinos del Capitán Grant, zarzuela en cuatro actos y dieciocho cuadros, está basada en la novela de Julio Verne Los hijos del Capitán Grant para crear una “historia muy original que parece cuento pero que es verdad”, como dice el personaje de Don Marcial Mochila en el primer acto. Carrión dedica la obra a la señora Doña Ángela Rodríguez de Arderius, esposa de Francisco Arderius. Curiosamente, Jacques Offenbach, inspirador y modelo del género bufo importado por Arderius, estrenó en Paris dos años antes, 1875, Le voyage dans la Lune, también basada en la novela homónima de Julio Verne.

La obra

Los sobrinos del capitán Grant constituyó el fruto perfecto del denominado teatro bufo, importado a España por Francisco Arderius, quien, el día del estreno, protagonizó el papel de Doctor Mirabel. Actor, cantante y empresario, Arderius fue el introductor del género bufo en Madrid, creando la célebre compañía de Bufos Madrileños en 1866 siguiendo el modelo del Théâtre des Bouffes Parisiens de Jacques Offenbach. El joven Telémaco con música de José Rogel y libreto de Eusebio Blasco, fue la primera obra de éste género representada en Madrid por la compañía, que estrenaría más de ochenta obras a lo largo de una década y con la que colaboraron compositores de la talla de Barbieri, Arrieta, Vidal y Llimona, Oudrid o Fernández Caballero. Justamente con los Los sobrinos del capitán Grant se cierra el ciclo de producción del teatro bufo1.

Como ha estudiado el profesor Casares, el género bufo inicia la primera crisis del modelo de zarzuela instaurado por Barbieri en 1851 con Jugar con fuego, marcando el punto de inflexión que precede y prefigura el nacimiento del género chico en 1880. Lo bufo representa una concepción del teatro como pura diversión, un arte fácil y banal, mero espectáculo, por lo que la temática histórica, fundamental en la zarzuela grande, no tiene lugar a no ser en forma de burla o de sátira. La mayoría de los libretos resultan un cúmulo de situaciones disparatadas e inconexas, el desarrollo dramático se estructura de manera incoherente y son absolutamente ajenos a las ideas e inquietudes propias del romanticismo de la segunda mitad del siglo XIX2.

Musicalmente Los sobrinos del Capitán Grant, como la mayor parte de las obras creadas para los bufos, se caracteriza por:

La presencia de elementos y ritmos populares de la Europa de la época: mazurcas, valses, marchas, barcarolas y polkas, contrastando con la intención anterior de nuestros más destacados autores líricos de utilizar recursos peculiares del folklore español, para convertir la zarzuela en el teatro lírico propio o en la ópera nacional. Todo esto supone sólo un paréntesis en dicha pretensión, resultado de importar la moda europea, tras el cual reaparecerán con el género chico los elementos del folklore español como base fundamental de la obra.

La prioridad del actor sobre el cantante, que tiene como consecuencia una menor exigencia en el canto y la práctica ausencia de virtuosismo vocal. Don Marcial Mochila, protagonista de Los sobrinos del Capitán Grant, canta sólo en el acto primero, hablando en los otros tres restantes. Escolástico sólo canta con Soledad y Mochila en el corto Terceto del primer acto (Nº 5), mientras que Ketty, otra de las protagonistas únicamente canta en el Dúo de tiples (Nº 10) con Soledad. El Doctor Mirabel y Sir Clyron no cantan en ningún número.

La aparición en escena de numerosos personajes, solamente en Los sobrinos del Capitán Grant hay 27, de los cuales cantan 8, el resto son actores.

La abundancia de coros que llenan siempre la escena, en Los sobrinos del Capitán Grant de los 16 números cantados, el coro está presente en todos menos en tres: Raconto de Mochila (Nº 3), Terceto (Nº 5) y Dúo de Tiples (Nº 10).

La profusa utilización de la danza como parte integrante del canto. Recordamos el Nº 2 del Coro de Vecinas con ritmo de mazurca; el Nº 3, Salida de Mochila, con aire de marcha militar; el número 4 Raconto de Mochila, con un tempo de vals; el Nº 6, la barcarola con el Coro de Marineros; en el Nº 8. la habanera en el Coro de Fumadoras y la zamacueca chilena o baile del pañuelo. Caballero se vale de danzas del folklore sudamericano (habanera y zamacueca) para crear la atmósfera adecuada y como recurso exótico, conocedor como era de estas músicas después de su estancia de siete años en Cuba. A título de curiosidad señalemos el uso en la zamacueca (Nº 8) de un extraño instrumento para la época: el güiro, un raspador originario de América del Sur, supone una innovación instrumental para su tiempo, fue utilizado por Chueca en El Bateo (1901), y no volvemos a encontrarlo en la música instrumental hasta La Consagración de la Primavera de Strawinsky (1911-1913).

Por lo complejo del argumento y los numeroso cambios de escena, Fernández Caballero utilizó en Los sobrinos del Capitán Grant, múltiples números orquestales para favorecer los cambios de decorado. También la música instrumental es empleada para ilustrar musicalmente la acción y crear la atmósfera adecuada al sin fin de difíciles y complicadas situaciones, llenas de sorpresas y portentosa fantasía, a las que se ven expuestos los protagonistas: Terremoto, vuelo y muerte del cóndor, tempestad, descarrilamiento del tren de las doce, vals del fondo del mar, escena del volcán… etc.

Los sobrinos del Capitán Grant se estructura en 28 números musicales, divididos en cuatro actos, siendo los dos primeros de una duración considerablemente mayor que los dos últimos.

Resumen del argumento

Acto I.

Cuadro 1º: El canuto. En un patio de una casa de vecindad de Madrid, un grupo de murguistas toca todos los días. Las vecinas extrañadas se preguntan quién les pagará y para quién tocarán, cuando el disparo de una pistola las hace huir despavoridas. El Doctor Mirabel, célebre naturalista despistado y desmemoriado, le comunica a la Portera su próxima marcha a Filipinas para estudiar su flora y fauna. Llega Escolástico, un joven seminarista a quien tocó la lotería, y que está secretamente enamorado de Soledad, vecina también de la corrala. Escolástico le pide a la portera que le entregue a su amada una carta y confiesa ser él quien envía todos los días a la murga para despertar a Soledad. El autor del disparo es el subteniente Mochila que se encuentra desesperado por la falta de dinero al haberse retirado hace años. Pero algo va a cambiar su suerte, ya que ha encontrado en el interior de un besugo un extraño documento. Llama a todos los vecinos y les propone un gran negocio. El documento habla del naufragio del bergantín Veloz frente a la Patagonia. Es una llamada de auxilio de un náufrago, el Capitán Grant, el cual posee un gran tesoro que compartirá con quien vaya en su rescate. Todos los vecinos lo toman por loco excepto Soledad, que, por compasión promete ayudarle y se hace pasar además por la sobrina del Capitán Grant. Llegan Sir Clyron y su sobrina Miss Ketty, quienes han leído un anuncio puesto por Mochila en el periódico. Sir Clyron, a quien el Capitán Grant salvó la vida, tiene una deuda pendiente con él y ofrece su buque El Escocia y su fabuloso cofre de brillantes para financiar el viaje de rescate del Capitán y del tesoro. Soledad como “sobrina” se une a la expedición y Escolástico para estar cerca de su amada se hace pasar por “primo” de ésta y se incorpora al grupo. Todos marchan a Málaga para embarcar.

Cuadro 2º: “A bordo de El Escocia”. El barco de Sir Clyron navega por el Atlántico y los grumetes cantan la famosa Barcarola cuando el Doctor Mirabel aparece en la cubierta. Éste se da cuenta de que se ha confundido de isla británica; en vez de embarcar en el buque “Irlanda” rumbo a Filipinas, lo ha hecho en “El Escocia” rumbo a Chile.

Acto II

Cuadro 3º: ¡Viva Chile! Día de Fiesta en una plaza de Talcahuano en Chile. El pueblo celebra la independencia con cantos. El Doctor Mirabel, al no encontrar pasaje para Filipinas, se une a la expedición. Todos esperan la llegada de Mochila. Éste ha ido en busca de datos sobre el naufragio del Veloz, pero regresa desolado: no se ha hundido ningún navío español en los últimos 10 años en la costa de Chile. El Doctor Mirabel concluye después de estudiar otra vez el documento, que el Capitán Grant está preso por los indios en el interior del país.

Cuadro 4º: Vamos subiendo. Desfiladero en los Andes. Un nativo de la Patagonia se ofrece como guía e inician la marcha montados en burros. En un alto en el camino, Miss Ketty se da cuenta que Soledad es algo más que prima de Escolástico. En el dúo que sigue las dos sopranos compiten por las atenciones de Escolástico, evidenciando el enfrentamiento que surgió en su primera conversación en la corrala.

Cuadro 5º: A 20.000 pies de altura. Los expedicionarios llegan a la cima de los Andes. Mientras descansan de tan largo viaje, un ruido subterráneo anuncia un terrible terremoto. Todos huyen, se produce un gran estruendo, y el decorado se transforma a la vista del público. Las montañas se truncan perdiendo su forma primitiva, y se desprende la gran roca con la que se precipitan Mochila y el guía Patagón.

Cuadro 6º: El cóndor. La expedición ha caído rodando por las montañas hasta llegar a las llanuras de la pampa argentina. Todos yacen en el suelo cuando ven caer a Mochila y al Patagón. Cuando el subteniente vuelve en sí, descubren que falta el Doctor Mirabel, a quien sorprenden volando entre las garras de un cóndor. El Patagón dispara alcanzando al ave que cae dando vueltas sin soltar a la presa detrás de unos árboles. El cóndor ha hecho de paracaídas salvando al Doctor.

Cuadro 7º: ¡Cuatro tiros! Exterior de un fuerte militar. Un grupo de soldados evoluciona con torpeza y desgana a las ordenes del Comandante. Un guardián toma a los protagonistas por espías paraguayos y el Comandante ordena encarcelarlos. Llega el General y se forma un consejo de guerra que condena a muerte a los expedicionarios. El Comandante se compadece de ellos, y simula un falso fusilamiento con pólvora.

Cuadro 8º: Vida de pájaros. País inundado. Un ombú gigantesco en el que los viajeros se refugian del agua. El Doctor Mirabel estudia de nuevo el documento y cree que el Capitán Grant no se encuentra en el continente austral, sino en Australia. La lluvia arrecia y un rayo alcanza el árbol y una rama comienza a arder. El grupo se dispone a saltar al agua, pero unos caimanes rodean el árbol, queriendo trepar por el tronco. Todos los personajes, aterrados, se agrupan en el centro. En este momento el ombú vacila y se inclina al agua.

Acto III.

Cuadro 9º: Un molino en Australia. Un grupo de bandidos con su jefe Jaime al frente, planea el asalto de un tren cargado de oro. Para ello han previsto quitar parte de los tornillos de un puente de hierro por el que pasa el tren. Jaime, el más famoso forajido del país, está al corriente de la llegada de los protagonistas. Haciéndose pasar por un honrado granjero, les confiesa que era el contramaestre del Veloz, lo que es verdad, y afirma que sabe el lugar donde el Capitán Grant está prisionero de los nativos en el centro de Australia. Se ofrece como guía y parten todos excepto Mochila, que se marcha en tren a Melbourne a buscar provisiones. Quedan citados en la estación de Santhurs.

Cuadro 10º: El tren de las doce. Paisaje montañoso con el puente del ferrocarril al fondo. Es de noche y de la estación de Santhurs sale un mozo llamando a los viajeros. Aparece el tren en el puente, pero al llegar a la mitad se hunde y parte del tren se precipita al río. Por una ventanilla del único vagón que no cae, se asoma Mochila agitando un pañuelo.

Cuadro 11º: La sorpresa. En el interior de una posada en el centro de Australia. Jaime se ha adelantado y hace esconder todos los caballos de la posada. Su intención es tender una trampa a los expedicionarios para hacerse con todo el dinero y el barco de Sir Clyron. Llega la expedición andando, pues todos los caballos se han muerto por arte de magia. Sir Clyron, para poder seguir el viaje, redacta una carta al capitán de El Escocia para que le entregue a Jaime lo suficiente para seguir el viaje. El Doctor Mirabel lee en el periódico una noticia sobre el asalto al tren y descubre quién es en verdad Jaime, pero éste logra huir con la carta.

Cuadro 12º: Al agua. Cabaña de unos pescadores de coral. Mochila y el Doctor llegan a la cabaña y preguntan a dos pescadores por El Escocia. Éstos les informan que unos bandidos hundieron el barco la noche anterior. También que un sujeto que responde a la descripción de Jaime, les acaba de alquilar una escafandra con la intención de bajar al fondo del mar para recuperar restos del naufragio. Mochila decide entonces alquilar otra para tratar de impedir que Jaime se haga con el cofre de brillantes de Sir Clyron.

Cuadro 13: Un drama en el fondo del mar. El mar agitado. Lejos se ven dos barcas. En una, Mochila y el Pescador con trajes de buzo atando a un costado una escala. Otra barca sola. El mar empieza a subir, serenándose a medida que se ve mayor profundidad. Jaime desciende por la escala y llega al fondo del mar. En un lecho de arena descansan los restos de El Escocia. El cadáver del capitán John tiene entre los brazos crispados el cofre de Sir Clyron. Un pulpo gigante descansa inmóvil en segundo plano. Jaime llega al barco y se apodera del cofre, pero aparecen Mochila y el Pescador, luchan entre ellos. De pronto el pulpo acerca uno de sus tentáculos y coge el cuerpo de Jaime. Éste se retuerce violentamente y suelta el cofre que cae sobre la arena. Mochila lo recoge, y con el Pescador, sube por la escala a la barca. El pulpo arrastra a Jaime y lo hace desaparecer a la vista del público.

Acto IV

 Cuadro 14º: Prisioneros. Nueva Zelanda. La expedición, excepto el Doctor Mirabel, ha sido apresada por los maoríes. Próximamente serán sacrificados ritualmente en honor de el jefe maorí muerto. Logran escapar gracias a Escolástico que encuentra una trampilla en el suelo de la cabaña en la que están presos.

Cuadro 15º: La montaña sagrada. La montaña de Maunganamú, es un lugar sagrado para los nativos, en el que se refugian los protagonistas, pero al poco son acorralados por los maoríes. Sir Clyron decide tirarles el peñón que está en la cima de la montaña. Ayudados de estacas de madera intentan con esfuerzo que el peñón se desprenda y ruede. Cuando lo consiguen empieza a salir humo y brotan llamas y piedras incandescentes. Han abierto el cráter de un volcán y huyen todos despavoridos. La lava inunda la escena.

Cuadro 16º: El jefe maorí. Una gruta en la orilla del mar. El Doctor Mirabel, vestido de jefe maorí con gran lujo de plumas, entra en la gruta y se echa a dormir. La expedición llega en canoa a la gruta y descubre al doctor. Éste les cuenta que ha sido tomado por una reencarnación del jefe maorí muerto y que una distracción le ha salvado la vida: se había equivocado de gramática y había estudiado zelandés en lugar de chino. Está en la gruta meditando antes de la ceremonia que lo proclamará jefe de la tribu. Todos deciden escapar con la canoa a una isla cercana.

Cuadro 17º: El Capitán Grant. Exterior de una cabaña. Al llegar a la isla, el grupo descubre que está habitada por el Capitán Grant. Éste se alegra sumamente de su llegada, pero decide quedarse en la isla, incluso cuando por el horizonte se ve un barco español. Mochila descubre la causa: los maoríes le han robado hace unos días el tesoro. El Doctor Mirabel decide que hay que recuperar el tesoro, aprovechándose de su condición de gran jefe maorí.

Cuadro 18º: El tesoro. En el interior de un gran templo maorí, el Doctor Mirabel, vestido de jefe maorí con rico traje de ceremonia, es investido jefe maorí. Mientras los nativos celebran la ocasión con bailes y le brindan el tesoro del Capitán Grant como ofrenda. El grupo aprovecha la confusión para salir de su escondite y recuperar el tesoro. Todos los viajeros logran huir para volver ricos y felices a España.


Fuentes y criterios de edición

La edición crítica del libreto ha sido realizada cotejando y comparando las ediciones que hemos encontrado de años diferentes, hasta una séptima edición, lo que demuestra el éxito de la obra. Los libretos consultados se encuentran en el la Biblioteca del Archivo Musical de la Sociedad General de Autores en Madrid y en la Sala de Raros de la Biblioteca Nacional de Madrid. Los sobrinos del Capitán Grant, novela cómico lírica dramática basada sobre una de Julio Verne [en cuatro actos] con letra de Miguel Ramos Carrión y música de Manuel Fernández Caballero. Barcelona; Editorial Cisne, Teatro selecto, número especial lírico, sf. LIB/27 (Archivo SGAE); Los sobrinos del capitán Grant. Novela cómico-lírico-dramática basada sobre uno de Julio Verne y escrita en prosa por Miguel Ramos Carrión. Música del maestro Fernández Caballero, Madrid, Administración Lírico-Dramática, 1880, 2ª ed., T/9.476 (Biblioteca Nacional, Madrid); Los sobrinos del Capitán Grant, novela cómico lírica dramática [en cuatro actos] con letra de Miguel Ramos Carrión y música de Manuel Fernández Caballero. Madrid; Imprenta de Cosme Rodríguez, 1882, 4ª ed., LIB/27 (Archivo SGAE); Los sobrinos del Capitán Grant, novela cómico lírica dramática [en cuatro actos] con letra de Miguel Ramos Carrión y música de Manuel Fernández Caballero. Madrid; R. Velasco Editor, 1885, 5ª ed., LIB/27 (Archivo SGAE); Los sobrinos del Capitán Grant, novela cómico lírica dramática en cuatro actos con letra de Miguel Ramos Carrión y música de Manuel Fernández Caballero. Madrid; R. Velasco Editor, 1885, 6ª ed, CR-277/6533 (Archivo SGAE); Los sobrinos del capitán Grant. Argumento de la zarzuela de espectáculo en cuatro actos escrita en prosa por don Miguel Ramos Carrión. Música del maestro don Manuel Fernández Caballero. [Valladolid, Celestino González?] 1906, T/50.219 (Biblioteca Nacional, Madrid); Los sobrinos del Capitán Grant, novela cómico lírica dramática en cuatro actos con letra de Miguel Ramos Carrión y música de Manuel Fernández Caballero. Madrid; R. Velasco Editor, 1911, 7ª ed. LIB/27 (Archivo SGAE).

Realmente no se han detectado diferencias importantes entre dichas ediciones, como pudieran ser añadidos de escenas o cantables, o, por el contrario la supresión de otras que no hubieran tenido éxito a lo largo de sus muchas representaciones. Así mismo hemos tenido en cuenta los mismos materiales que se han consultado para la música, y se han marcado entre corchetes las divergencias halladas entre el texto del libreto y el de la partitura, cambiando la letra original del libreto por el de la partitura para que coincidan ambas exactamente y señalando en notas la versión del libreto. Así por ejemplo en el Nº 8, Coro de Fumadoras, la partitura dice: “Hoy celebra Chile con magnificencia/ el aniversario de su independencia; mientras que en el libreto dice: “Hoy celebra Chile la fiesta esplendente/ que al santo patrono/ dedica anualmente”.

La edición crítica de la música ha sido realizada basándose principalmente en diferentes materiales de orquesta conservados en los archivos de la SGAE de Madrid y Barcelona, debido a que sólo se conservan dos números manuscritos del autor en el Museo Nacional de Teatro de Almagro (Nº 22 y Nº 23 de esta edición). Del Nº 22, Vals del fondo del mar se conserva únicamente hasta el compás 362 (incluido). La mayoría de los materiales de orquesta son de la época del estreno de la obra, por lo que se encuentran en muy mal estado de conservación y llenos de borrones, páginas rotas y humedades que dificultan su lectura.

Hemos utilizado fundamentalmente materiales del Archivo Musical de la SGAE manuscritos, pero en un estado de conservación bastante aceptable. Dichos materiales son los siguientes:

1. Materiales del Archivo-Sastrería de Marcela Llunas, sin fechar y en un estado de conservación lamentable. La parte de flauta pertenece al Archivo de Música, centro de copistería de Olmos Borge y compañía de Alicante.

2. Materiales de la Gran Casa Editorial y comercio general de Música, Pianos, Órganos y demás instrumentos de salón de Antonio Romero y Andía. Capellanes 10 (antes Preciados, 1) Madrid. Estos materiales están también sin fechar y en mal estado. Todas las particellas tienen un cuño con la siguiente inscripción: “Propiedad de Florencio Fiscowich, editor Madrid”. La parte de violines II aunque tiene la misma portada de color azul de las restantes, presenta impresa la siguiente inscripción: “Archivo y copistería musical para grande y pequeña orquesta, propiedad de Florencio Fiscowich (editor). Pozas, Núm. 2, 2º Madrid”. Las partes de oboe y cornetines de estos materiales tienen una portada de color crema y pertenecen a la Sociedad de Autores Españoles, Núñez de Balboa nº 12 Madrid. Archivo musical.

3. Materiales de la Sociedad de Autores Españoles, Prado nº 24 Madrid. Archivo musical. También están sin fechar y en un estado de conservación un poco mejor que los anteriores.

4. Materiales sin fechar de la Sociedad General de Autores de España (sección Líricos), Madrid. Han sido los materiales que más hemos consultado por ser los más modernos y legibles.

5. Finalmente, se ha partido de la única edición impresa de la reducción de Canto y Piano de la Sociedad anónima Casa-Dotesio: Madrid-Bilbao.

6. Como material adicional de consulta se ha utilizado el guión manuscrito de Violín Director perteneciente a los materiales del Archivo-Sastrería de Marcela Llunas y la reducción de Canto y Piano, también manuscrita de los últimos materiales citados del Archivo de la SGAE.

Partiendo de estos materiales se ha completado la dinámica, revisado la articulación de la partitura, añadiendo ligaduras expresivas y completado numerosas indicaciones que aparecen en los diversos materiales conservados. También se han rectificado algunos errores que aparecen en los cuatro materiales consultados y que enumero a continuación siguiendo el orden de los números que aparecen en esta edición crítica. (Algunos de estos errores sólo se presentan en unos materiales y no en otros, por lo que sólo se enumeran los que aparecen en la totalidad de los cuatro materiales antes citados)

Notas

Véase Emilio Casares: “Bufo”, Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, Vol. II, Madrid: SGAE, 1992, pp. 773-780.

Véase Emilio Casares: “El teatro de los bufos”, programa de mano, Madrid, Teatro Madrid, IX-1992; - “El teatro de los bufos o una crisis en el teatro lírico del XIX español”, AnM, 48, 1993, 217-28; - “Historia del teatro de los bufos, 1881-1886. Crónica y dramaturgia”, Cuadernos de Música Iberoamericana, 2-3, Madrid, SGAE-ICCMU, 1996-7, pp. 73-118.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.