España - Madrid

Una experiencia interesante e estimulante

Juan Krakenberger
miércoles, 7 de diciembre de 2005
--- ---
Madrid, lunes, 28 de noviembre de 2005. Auditorio 500 del MNCARS. AVANTI! Chamber Orchestra – Directora: Susana Mälkki. Perttu Apañen, Sphinx Flowers. Kaija Saariaho, Lichtbogen. Jukka Tiensuu, Nemo. Esa-Pekka Salonen, Concert Étude. Magnus Lindberg, Corrente. Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (CDMC). Asistencia: 65%
0,0001548

En las últimas semanas, Madrid ha podido apreciar como la música contemporánea se desenvuelve no solamente en nuestro país, sino en otras naciones europeas. Así, al lado de conjuntos locales tocando música contemporánea española, hemos oído a un grupo francés, a un grupo inglés y ahora a este grupo de finlandeses. Ello permite apreciar que aquí tenemos, en este apartado de la música culta, un nivel aceptablemente bueno, tanto en lo que a obras como a ejecución se refiere. El gran público aún duda si quiere penetrar en este mundo del arte, pero entre los jóvenes hay cada vez mayor número de adeptos, y esto es positivo.

La orquesta de cámara AVANTI! de Finlandia viene precedida de encomiosas menciones, en cuanto a su calidad. Fue creada hace más de 20 años por los internacionalmente reconocidos directores de orquesta Esa-Pekka Salonen y Jukka-Pekka Saraste. Tiene la formación usual de conjuntos que se dedican a la música contemporánea, o sea cinco cuerdas (dos violines y uno de los demás instrumentos de arco), 5 vientos maderas, 4 vientos metales, arpa, piano, percusión, en total 17 músicos, y dos técnicos de sonido electrónico.

A través de las intervenciones solistas -todos tienen alguna, y la mayoría muchas- se pudo juzgar que su calidad es, a título individual, intachable, y más importante aún, su trabajo de conjunto de elevadísimo nivel. Muchos pasajes de las obras que escuchamos son de difícil ejecución, en todos los aspectos: técnicos, rítmicos, sonoros. Gracias a la directora, Susana Mälkki, todo funcionó de forma coordinada y precisa: y además, a través de los ademanes de esta joven directora pudimos apreciar como se preparaban momentos de clímax expresivos. En fin, una demostración más del alto nivel de cultura alcanzado en aquel país nórdico, puntero de la encuesta PISA de la educación. El asiduo cultivo de la música tiene sin duda algo que ver con ello.

El concierto se inició con Sphinx Flowers de Perttu Haapanen, que consta de dos trozos, a saber 'Moon Flower' y 'Poppy'. El primero, lento, gira en torno a disonancias de medio tono, moduladas a veces a cuartos de tono. El segundo es rápido, muy movido, de ritmos entrecortados. El autor, nacido en 1972, la compuso en 2002; fue la obra más reciente del programa, y del compositor más joven.

Luego siguió una obra de Kaija Saariaho, la compositora finlandesa tal vez más conocida. Su obra Lichtbogen (Arco de luz) es hermosa e impresionante. En una serie de secuencias tranquilas, explora sonoridades sutilmente diferenciadas de acordes largos. Se pasa de un estado de ánimo a otro, casi sin notarlo. Una flautista (con varios tipos de flauta travesera), quinteto de cuerda, arpa, piano, percusión y electrónica, producen esos ambientes mágicos. El programa de mano trae abundantes explicaciones sobre esta obra (y las otras), de los propios compositores, todo compilado con esmero por Enrique Igoa. A destacar el trabajo de la flautista del conjunto, que lleva la voz cantante. Largos aplausos premiaron la labor de directora e intérpretes. Probablemente fue la obra que más gustó.

En la segunda parte, escuchamos una obra escrita en 1997, de Jukka Tiensuu, que se llama Nemo. Los músicos se reagrupan para ejecutar esta obra, en cuatro tríos, tres de cuerdas y maderas mezcladas y uno de metales. La pianista toca teclado electrónico, y la percusión, mayormente el vibráfono. Aquí la intervención de efectos electrónicos es aún más importante; sobre todo los ecos, que reflejan intervenciones solistas, resultan muy atractivos. La obra se disipa en la nada y al final canta un pajarito.

Siguió la pieza Concert Étude de Esa-Pekka Salonen, para trompa solo. Son varios trozos, con o sin sordina, en la cual el compositor -él mismo se inició en la trompa- explora toda clase de sonoridades que se pueden obtener del instrumento, inclusive dobles notas. El solista nos asombró con su destreza: pocas veces existe la posibilidad de conocer así la versatilidad del instrumento. Fue cálidamente aplaudido.

Y para terminar, una obra de Magnus Lindberg, probablemente el pionero de la música contemporánea de Finlandia. Se trata de Corrente, para orquesta de cámara -esta vez sin electrónica- que data de 1991/2. Ciertos giros me hicieron recordar música de Stravinsky. Es música instrumental por excelencia, con muchos momentos de lucimiento para casi todos los integrantes del conjunto. La ejecución fue brillante, y la directora se empleó a fondo para sacar la mayor riqueza de matices del interesante entramado instrumental.

Los aplausos finales fueron largos y sostenidos. Habíamos asistido a una demostración de destreza poco usual, y música nueva, original, de un país nórdico, distante pero a la misma vez cercano, a través de su música y sus músicos. ¡Una experiencia interesante e estimulante!

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.