DVD - Reseñas

Óperas filmadas con la colaboración de ¡¡Televisión Española!!

Enrique Sacau
viernes, 28 de julio de 2006
Wolfgang Amadè Mozart: Così fan tutte. Jean-Pierre Ponnelle, dirección escénica, escenografía, vestuario y realización. Edita Gruberova (Fiordiligi), Delores Ziegler (Dorabella), Ferruccio Furlanetto (Guglielmo), Luis Lima (Ferrando), Teresa Stratas (Despina), Paolo Montaroslo (Don Alfonso). Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor. Wiener Philharmoniker. Nikolaus Harnoncourt, dirección musical. Dos DVDs de 209 minutos de duración filmados en los Bavaria Studios de Múnich entre el 1 y el 15 de junio de 1988. Sonido grabado en el Studio Rosenhügel de Viena entre el 25 de febrero y el 12 de marzo de 1988. Una producción de Unitel GMBH & Co. KG, Múnich, en asociación con WDR, ORF y TVE. NTSC Colour 4:3. Código de región, 0. PCM Stereo DTS 5.1. Subtítulos en inglés, alemán, francés, español y chino. Deutsche Grammophon 00440 073 4237. Distribuidor en España: Universal
0,0001199

Hacer la ficha de este DVD me deparó una gran sorpresa. Junto a la Radio de Alemania Occidental y la Radio de Austria, la tercera productora de esta grabación es Televisión Española (TVE). Estábamos en 1988, tiempos aún en los que los canales públicos europeos pasaban óperas de vez en cuando y en los que, por tanto, participar en un proyecto de filmación y edición de una ópera podía resultar interesante para un canal estatal. Así que se produjeron muchas cosas y algunas, como este Così fan tutte (Así hacen todas) de Mozart, dignas de reedición. O al menos eso cree Deutsche Grammophon.

Lo cierto es que se trata de un producto muy de los años 1980. Entonces se llevaba filmar óperas en estudio. Se grababa la música por un lado y luego las imágenes por otro. Los cantantes movían la boca y el director escénico podía trabajar con ellos a su antojo puesto que este género permite tantas pausas como se desee. El resultado... depende. Es decir, el género ‘ópera filmada’ no está mal en sí mismo. Lo que está mal es que se pidió a cantantes de escena que actuasen para la televisión y a menudo no funcionó. Gestos que en un teatro a oscuras y con el público a veinte metros resultarían naturales, con un primer plano parecen exagerados y absurdos. Sucedió a las cupletistas cuando comenzaron a salir en televisión haciendo temblar sus barbillas exageradamente, y sucedió a los cantantes de ópera, que durante años resultaron terriblemente cursis.

A la cursilería citada se añade la producción de Jean-Pierre Ponnelle. Quiero ser justo y tratar de pensar como los aficionados a la ópera de los años ochenta. Imagino que ellos sí gustaron de un producto que les resultaba vanguardista. Pero hoy en día no puedo verlo así. La escenografía teatral es sustituida por la decoración de interiores; el movimiento de actores se cambia por la sobreactuación de todos ellos; y los vestuarios rococós y las pelucas blancas hacen su operístico canto del cisne.

Han pasado dieciocho años y la cosa no se sostiene. No puedo imaginar a casi ningún joven aficionado a la ópera que pueda encontrar este DVD interesante. Hoy en día se hacen cosas distintas que, claramente, atraerán la atención de los jóvenes. Y con esto no quiero decir que la renovación pase por las exageraciones de una escuela escenográfica que hace carrera en el área alemana. Pero ni tanta salvajada, ni tanta cara empolvada.

La cuestión musical, me temo, no puede salvar la papeleta. Que el reparto esté en su mejor momento vocal o que la batuta de Nikolaus Harnoncourt al frente de la Filarmónica de Viena cumpla estupendamente con su papel no hacen mucho por levantar el pabellón. Podría argumentarse que “como la música está bien tocada puede disfrutarse el DVD sin imágenes”, pero realmente la cosa no es para tanto. Hay suficientes buenas versiones de Così fan tutte en -empezando por la posterior del propio Harnoncourt en la Ópera de Zúrich (Arthaus)- como para que ésta no resulte ni de lejos imprescindible.

Otros DVDs de la serie de óperas filmadas que Universal está produciendo adolecen del mismo problema, si bien sus versiones musicales son imprescindibles. Sucede así con Pagliacci y Cavalleria rusticana. Filmados por Franco Zeffirelli, con Georges Prêtre dirigiendo y con un increíble Plácido Domingo como protagonista, serían dignos de comprarse si no fuese porque están editados en CD a mucho mejor precio. Lo cierto es que los tiempos de las óperas filmadas en estudio parecen haber pasado, puede que definitivamente, y que hoy por hoy nada sustituye un buen DVD grabado en directo.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.