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Se estrenan en Chile obras inéditas del español Santiago de Murcia

Redacción
miércoles, 27 de septiembre de 2006
0,0001738 A las 19.30 horas del 28 de septiembre en el Centro de Extensión de la Universidad Católica de Santiago de Chile, se realiza el estreno mundial de un manuscrito inédito del siglo XVIII, compuesto por el compositor del barroco español Santiago de Murcia. Se trata de danzas para guitarra barroca que serán interpretadas por los destacados intérpretes nacionales de este instrumento Oscar Ohlsen y Eduardo Figueroa. Además se contará con una conferencia dictada por el musicólogo Alejandro Vera, descubridor de este valioso documento.
 
Notas al programa, Por Alejandro Vera A.

Santiago de Murcia es uno de los compositores más importantes de música para guitarra barroca en España, por el atractivo de su obra y su proyección internacional. Sabemos todavía poco sobre su vida. Es seguro que fue maestro de guitarra de la reina María Luisa de Saboya, fallecida en 1714, y que estuvo vinculado con personajes influyentes que residían en Madrid, como Jácome Francisco Andriani. En compensación, conocemos desde hace tiempo tres fuentes de su autoría que han conservado parte de su música: el famoso tratado Resumen de acompañar, una de las obras teórico-prácticas sobre acompañamiento más relevantes del siglo XVIII, publicado en 1714; el manuscrito Pasacalles y obras de guitarra, copiado en 1732 y conservado actualmente en la Bristish Library (Inglaterra); y el llamado Códice Saldívar nº4, adquirido por el desaparecido musicólogo mexicano Gabriel Saldívar en 1943 y conservado actualmente por sus herederos.

El impacto que Murcia ha tenido en las últimas dos décadas queda demostrado por la importante cantidad de estudios dedicados a su persona y por el número y calidad de las grabaciones realizadas con su música: en cuanto a los primeros, existen al menos tres tesis doctorales, una de magíster, una decena de ediciones y un sinnúmero de artículos, realizados en su mayor parte por reconocidos especialistas (Monica Hall, Craig Russell, Robert Stevenson...); en cuanto a las grabaciones, su música figura tanto en producciones de destacados intérpretes de música antigua (A. Lawrence King, Rolf Lislevand...) como en discos de guitarristas clásicos (Andrés Segovia, Christopher Parkening...), algo poco frecuente que refleja su amplia aceptación.

Por lo anterior, resulta de gran importancia el reciente descubrimiento que he realizado de un nuevo manuscrito de su autoría, titulado Cifras Selectas de Guitarra, que data de 1722 y contiene ochenta y siete danzas para guitarra. Esta valiosa fuente fue adquirida a comienzos del año 2005 por nuestra universidad a D. César Soto, su anterior propietario, a raíz de las gestiones que realicé en tal sentido –con el apoyo de Carmen Peña, Octavio Hasbún y Jaime Donoso. Con ello conseguimos evitar, tal vez, que fuese adquirida por algún comprador extranjero, cosa frecuente en nuestro país que puede explicar la desaparición de varias obras de arte anteriores al siglo XIX en nuestro territorio. De hecho, la conservación de un manuscrito musical de esta antigüedad es un hecho inédito en las universidades y bibliotecas chilenas en general, y esperamos que constituya un primer paso para la formación de un fondo antiguo de música con fuentes originales.

Para comprender la importancia de Cifras Selectas de Guitarra, debe considerarse que no sólo se trata de un ejemplar único y de la cuarta fuente de Murcia, sino que aporta además cuarenta y dos piezas nuevas de este autor, que no figuran en ninguna otra de sus fuentes conservadas (“Marcha de los oboes”, “Reverencias”, “Batallas”...). Tan importante como esto es el hecho de que las piezas preexistentes (“Jácaras por la E”, “Marionas por la B”) presentan variantes muy significativas, lo que permite conocer con mayor detalle los procesos de variación y recomposición empleados a comienzos del siglo XVIII. Por si esto fuese poco, el manuscrito lleva adjunto el célebre tratado Resumen de acompañar, mencionado anteriormente, fuente no única pero de la que se conocían hasta ahora sólo tres ejemplares, cuya presencia junto al manuscrito hace muy probable que éste fuese copiado o supervisado por el propio autor.

A diferencia de Pasacalles y obras, Cifras selectas de guitarra presenta un predominio de danzas tradicionales españolas (“Jácaras”, “Villanos”...). Estas piezas muestran las características de la música de Murcia, especialmente su notable manejo de la variación, que le permite enriquecer sencillos esquemas armónicos en una especie de crescendo expresivo y virtuosístico. Destacan también las sonoridades y ritmos poco tradicionales de algunas de sus danzas, sobre todo aquellas de aparente procedencia hispanoamericana (cumbés, zarambeques...), aspecto que influyó sin duda en su positiva acogida por parte del movimiento de música antigua, interesado desde sus orígenes en escapar del lenguaje algo rutinario al que había llegado la interpretación del repertorio neoclásico y romántico en el siglo XX.

En el campo de los especialistas, el interés que despierta la figura de Murcia se debe también a aspectos históricos y culturales. Se trata del primer autor español de música para guitarra que integra de manera sistemática las influencias italianas y, especialmente, francesas, como se ve en las numerosas obras de François Campion que se hallan en Pasacalles y obras, o en las sonatas de Corelli que transcribe magistralmente para su instrumento. Con ello, refleja de manera paradigmática la transición cultural vivida en la corte de Madrid a principios del siglo XVIII, dada por el cambio de dinastía y por la creciente apertura hacia el exterior que España venía manifestando por lo menos desde mediados del siglo XVII. Así mismo, su obra tuvo una importante proyección en el Nuevo Mundo, particularmente en México, no sólo por la conservación allí del Códice Saldívar, sino también por las piezas sueltas de Murcia que se hallan en otro manuscrito conservado en México (ms. 1560), y por la mención que le dedica el guitarrista Juan Antonio de Vargas y Guzmán, profesor en Veracruz hacia 1776. Esto ha llevado a especialistas como Russell y Hall a conjeturar que Murcia pudo pasar al Nuevo Mundo en algún momento. Fuese o no así, el hecho es que su obra tuvo una proyección importante en Hispanoamérica, lo que hace que su figura sea significativa a ambos lados del Atlántico y acrecienta la importancia que Cifras Selectas de Guitarra tiene para nuestro país.

Por último, quisiera recalcar que el manuscrito nos proporciona una oportunidad única e inmejorable de trabajar sobre una fuente primaria de la música del siglo XVIII del máximo interés para el mundo musical y musicológico desde nuestro territorio, un privilegio que rara vez tenemos los investigadores nacionales. Por ello, el concierto-conferencia que presentamos hoy con Oscar Ohlsen, que incluye una selección de las obras contenidas en Cifras Selectas de Guitarra, constituye solo un primer paso de un camino más largo que pasa necesariamente por la publicación de trabajos en revistas especializadas, artículos de divulgación y una edición crítica del manuscrito.
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