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Charles Dutoit, de interino en la Philadelphia Orchestra, ¿tiranía o exigencia?
Redacción

Así,Christoph Eschenbach, actual director principal de la Philadelphia Orchestra, dejará su cargo en manos del suizo Charles Dutoit tras solo permanecer cinco años en el puesto, el menor tiempo de un director en Filadelfia. Tampoco se espera que Dutoit, que no tendrá responsabilidades disciplinarias ni artísticas más allá de sus conciertos, permanezca más tiempo. Además, viene acompañado de su fama como director "exigente", algo que los músicos suelen traducir como "tirano".
Dutoit dirigirá a la orquesta a partir de la temporada 2008-9 durante ocho semanas al año y se encargará de las giras de la formación, de las audiciones y de recaudar fondos, pero no podrá imponer sanciones a los músicos ni elegir a los directores invitados ni mucho menos imponerles la programación. Su función será de interinidad hasta que la orquesta encuentre a un director musical definitivo, un trabajo que según los diarios de Filadeldia "ya se está prolongando demasiado".
El director suizo, de 70 años de edad, no está actualmente al frente de ninguna formación. Entre 1991 y 2001 fue director de la Orquesta Nacional de Francia, puesto que compaginó con la dirección de la Orquesta Sinfónica NHK de Tokyo entre 1996 y 2003. Su fama mundial se edificó en gran parte entre los años 1977 y 2002 como director de la Sinfónica de Montreal, con la que realizó importantes grabaciones y giras mundiales.
Comportamiento tiránico
La dimisión de Dutoit al frente de la orquesta de Montreal se produjo tras la acusaciones de "tiranía" por parte de los músicos, que rechazaron su "comportamiento abusivo". Los músicos declararon que Dutoit "los insultaba y humillaba" durante los ensayos hasta el extremo de que algunos de ellos tuvieron que someterse a tratamiento médico debido a depresiones nerviosas.
El presidente de Musicians Guild de Quebec, Emile Subirana declaró entonces que "el noventa por ciento de los músicos decidieron que ya no lo resistían más porque hay una línea entre ser exigente y ser abusivo que Dutoit cruzó sobradamente".
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